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Apprentice y un record quebrado legítimamente

14 Enero 2019 -  by Néstor Obregón Rossi

La semana pasada, mi buen amigo, el ingeniero Fernando Rodríguez Larraín publicó en diversas redes sociales el listado de los hijos del legendario padrillo POSTIN que habían ganado clásicos en la hípica peruana. Armó dicha relación basado en una serie de publicaciones nacionales especializadas y llegó a la conclusión que POSTÍN encabeza el ranking con un total de 59 “Stakes Winners”, discutiendo así la versión de que eran 56 los hijos ganadores del influyente semental.

Esto originó una serie de comentarios en redes sociales, pues se había promocionado que el destacado padrillo APPRENTICE (en la foto) –gracias al triunfo de Labaya en el Clásico Consejo Distrital de Santiago de Surco el pasado 30 de diciembre– había alcanzado los 57 hijos ganadores clásicos y había pasado a comandar esta estadística.

Para empezar, habría que partir indicando de dónde surge la versión de los 56 hijos ganadores clásicos de Postín. De una profunda investigación realizada por el siempre recordado amigo y maestro Juan Huirse de la Torre, quien en el año 2009 tuvo la generosidad de ofrecérmela para ser publicada en el Registro de Padrillos de ese año. ‘El genio’ Huirse sostuvo que Postín había tenido 112 hijos, de los cuales 101 fueron ganadores y 56 alcanzaron, cuando menos, un triunfo clásico. Es decir, el 50% de su producción obtuvo la victoria en carreras de esta categoría.

Esa misma información se publicó en el Libro 70 años de la Fundación del Jockey Club del Perú, publicado en el 2016 y que editó con acierto otro periodista de gran trayectoria y credibilidad como lo es Juan José Esquerre.

Dichos datos nunca fueron refutados y sirvieron de base para el desarrollo de notas, publicaciones y seguimientos periodísticos referidos a los padrillos que podían acercarse al record. El único que aparecía en el panorama capaz de lograr esa hazaña era Apprentice.

¿Pero si Juan Huirse de la Torre –‘hincha’ de Postín– dijo que fueron 56 y Fernando Rodríguez Larraín –estudioso de la historia del Haras Chillón, propietario de Postín– sostiene que son 59, cuál es la cifra real?

El meollo del asunto está, aunque parezca paradójico, en el nombre mismo del record: “Hijos ganadores clásicos”. En la época en la que reinaba Postín como el patriarca de la crianza del purasangre peruano, muchas de las carreras –por no decir casi todas– llevaban un nombre, que podía ser en homenaje a algún caballo de carreras de la época, o a un personaje. Pero no tenían condición de clásico.

Aquí es donde surge la confusión. En la lista, el buen Fernando ha señalado a 59 hijos de Postín como ganadores clásicos, pero 3 (tres) de ellos no ganaron carreras que tuvieran esa condición: POSTINOVICH, PALLANGUITA y PARADISE.

Para ello consultamos una de sus fuentes bibliográficas, el libro “Madre de Ganadores Clásicos en el Perú 1865 – 2011”, que publicó Naftuli Hanflink Heller en el 2012 y hemos contrastado la información con el Calendario de Carreras de los años en que se disputaron esas competencias. Esta última publicación –órgano importante que se publica anualmente desde que se organizaron las primeras competencias hípicas en nuestro país– muestra el resultado oficial de cada una de las carreras de caballos que se disputaron cada año.

Naftuli Hanflink señala que aunque el nombre de su investigación dice Madre de Ganadores Clásicos, en realidad “es una lista de madres con su pedigree, que han producido ganadores clásicos y premios especiales”.

De acuerdo al libro citado, POSTINOVICH –dicho sea de paso el primogénito de Postín– fue ganador de una carrera llamada Pisco en 1952. Fuimos entonces al Calendario de Carreras y la única vez que se corrió el Clásico Pisco fue en 1973 y la ganó el caballo Proletario. Esa misma fuente nos señala que Postinovich ganó el Premio Especial Pisco el domingo 16 de marzo de 1952, montado por Manuel Torres y presentado por Ambrosio Malnatti para el Stud Pasamayo. La competencia estuvo reservada para potrillos nacionales de 3 años con excepción del ganador del Premio Turf y se disputó sobre 1.700 metros. Postinovich ganó por una nariz sobre Colón y marcó 1min44s3/5.

Es más, entre 1951 y 1952, Postinovich también ganaría los Premios Insinuante, La Pasteroux, Canastos, Martell, El Monge, La Martucha y Surprise. Ninguno tuvo rango de clásico.

Lo mismo sucede con PALLANGUITA, la hermana menor del legendario crack Río Pallanga. Según el mismo libro de Naftuli Hanflink, ella ganó la carrera Mariscal Antonio José de Sucre de 1956, pero en el Calendario de Carreras –repetimos, publicación oficial– el Clásico en homenaje al Gran Mariscal de la Independencia se disputó por primera vez en 1976 y se disputó casi sin interrupciones hasta 1991.

Pallanguita ganó el Premio Especial Mariscal Antonio José de Sucre el sábado 4 de agosto de 1956, montada por Antonio Marchesini y entrenada por Alejandro Hernández para los colores del Stud Antonio Chopitea. Curiosamente ese premio especial estaba reservada para potrancas de 3 años no ganadoras de clásicos. Pallanguita superó por 1 1/4 cuerpos a Grandiosa marcando 1min45s4 para 1.700 metros, respondiendo al favoritismo. Poco más de un mes antes, la yegua había debutado ganando el Premio Silfide.

Finalmente con PARADISE pasa lo mismo. En el libro de las madres productoras de ganadores clásicos en el Perú, figura que se impuso en la carrera llamada José Bernardo de Tagle de 1957, pero dicha competencia no aparece en el listado de clásicos oficiales programados.

Sin embargo, el 29 de septiembre de ese 1957 se disputó el Premio Especial José Bernardo de Tagle, carrera reservada para potrillos de 3 años ganadores de menos de 80 mil soles sobre 1.800 metros y PARADISE vencería por 1 1/2 cuerpos a Portugués, marcando 1min50s2. Lo montó Jorge Guajardo y lo presentó Ambrosio Malnatti para el Pasamayo. Antes de ello, el hijo de Postín solo había ganado los Premios Nápoles y Afgan Chief.

Queda claro entonces de dónde aparecieron los tres supuestos ganadores clásicos adicionales en Postín y el por qué se les atribuyó tal condición. No es un error de mi buen amigo Fernando Rodríguez Larraín, pero sí considero que era necesaria hacer esta precisión.

Finalmente solo puedo decir que Postín es un fuera de serie. Sentó las bases de la crianza peruana y su generosidad trascendió fronteras. Pero Apprentice ha logrado un record que tampoco debemos soslayar o desconocer. Ha producido 57 hijos ganadores de carreras oficialmente llamadas clásicos en Monterrico, que incluso podrían ser más si sumamos a los que ganaron en Arequipa o Ecuador.

Es más, creo que este debe ser el punto de partida para la unificación de la data histórica existente y –coincido con Fernando en ese punto– que debe ser oficializada por la oficina, departamento o gerencia competente en estos casos. Ambos padrillos elevaron mucho la calidad de la crianza en el Perú y creo que lo mínimo que debemos hacer, como retribución, es darles el lugar, la importancia y reconocimiento que se ganaron en nuestra industria.

Foto 1 y 2: Apprentice en el 2013, bajo el lente de Gustavo Duprat