Lun06182018

Última actualizaciónJue, 20 Feb 2014 2am

Back Usted está aquí: Home Opiniones
Opiniones

Robalca lo calificó como un “Guerrero Campeón”, sintetizando en solo dos palabras el concepto de lo que puede ser un caballo de carreras nacido para superar todos los problemas que pudo enfrentar en el camino y convertirse en el verdadero crack que la afición supo querer y valorar.

La noticia de que la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural del Congreso de la República formará un grupo de trabajo en conjunto con el Jockey Club del Perú a fin de estudiar los mecanismos que lleven a la elaboración de un proyecto de Ley que ayude al fomento de la industria hípica nacional, es algo que debemos mirar con esperanza e ilusión.

La reciente noticia de la incorporación de Creator (USA, Tapit), el sobresaliente hijo de la campeona peruana Morena al mercado hípico japonés, ha vuelto a poner en los titulares al imponente tordillo que este año le dio al turf rojiblanco la más grande satisfacción que se haya podido comentar en los más de 150 años de crianza del caballo de carrera nacional.

Que Sonny Corleone sea un buen caballo de nivel clásico y que sepa hacerse respetar en el medio local, vaya y pase. Que el pupilo de Augusto Olivares se haya ganado en la cancha y en buena ley su derecho a representarnos en el Latino que se corre en Río de Janeiro el próximo mes de marzo, ni vuelta que darle. Pero de ahí a pretender creer que Sonny Corleone será nuestro abanderado para intentar lograr la doble hazaña de quitarle el invicto a los brasileños en su propia casa y que la hípica peruana gane por tercera vez consecutiva el Latino, hay una distancia enorme. Tan grande como la distancia que separa a Lima de Río caminando.

Nadie podrá negar que construir una nueva pista de césped, decisión tomada por el Directorio del Jockey Club del Perú, era prioritaria en la agenda de acciones inmediatas para reimpulsar el espectáculo hípico. Una medida requerida por todos los sectores y que buscará mejorar la infraestructura del coloso capitalino en el mediano plazo.

En los más de treinta años que tengo metido en la hípica, nunca había visto que el ganador de la Polla de Potrillos dejase pasar el Ortiz de Zevallos para ir directamente al Derby. En otras palabras, que el mejor potrillo de la generación desdeñase la segunda corona del turf peruano para concentrarse en la Cinta Azul. Lo que en buena cuenta implica saltar de los 1600 metros, que es la distancia de la Polla, a los durísimos 2400 metros del Derby, sin el paso previo e intermedio de los 2000 metros que se corren en el Ortiz.

No soy aliancista. Nunca lo fui y nunca lo seré. Pero el 8 de diciembre siempre será recordado con tristeza por tratarse de una de las fechas más lamentables de la historia de nuestro fútbol. Un avión Fokker F-27 cayó en el mar de Ventanilla, teniendo en su interior a todo el equipo del Alianza Lima, su cuerpo técnico y algunos hinchas, en 1987.

Para los hípicos, este domingo ya está separado en la agenda como día para no faltar al Hipódromo de Monterrico. ¿El motivo? La carrera que la afición esperaba desde hace semanas: Liberal (Meal Penalty), el campeón latinoamericano reaparecerá luego de la proeza en Palermo y tendrá como principal rival a Elbchaussee (Awesome Twist), el caballo de Paolo Guerrero.

Desde que comenzó el 2015, el Jockey Club del Perú ha estado armando su programación con carreras 'condicionales' para todo caballo desde los 3 años en adelante, pero separándolos en lotes de perdedores o de ganadores de 1 o más carreras.

Se acaba el 2014 y uno de los temas que merece resaltarse dentro de toda la lista de hechos que marcaron este anuario, es el extraordinario resultado que ha acompañado –y sigue acompañando– a la promoción de los padrillos debutantes.

Página 1 de 2